El cáncer de cérvix o de cuello de útero no es hereditario. El principal motivo por el que se produce son algunos tipos de virus del papiloma humano (VPH).
Hay factores que aumentan la posibilidad de desarrollar cáncer de cérvix en mujeres que ya son portadoras del VPH:

- El uso prolongado de anticonceptivos orales.
- Mujeres con herpes genital.
- En fumadoras se duplica el riesgo.
- La mayoría de los casos se diagnostican entre los 35 y los 50 años.
Prevención: actuar sobre el VPH

Al tratarse de una enfermedad que se transmite por vía sexual, se recomienda el uso de preservativo durante las relaciones sexuales. Aunque no protege al 100%, sí que reduce el riesgo de contagio.
No es un virus de “a mí no me va a tocar”. Se calcula que 8 de cada 10 mujeres sexualmente activas estarán expuestas al virus durante su vida y no son conscientes de cuando se expusieron. Por este motivo es importante no correr riesgos y evitar la infección por VPH mediante una vacuna que nos protege del 70% de los virus que provocan el cáncer de cérvix.
Citología vaginal. La prueba más eficaz para detectarlo a tiempo

Las revisiones ginecológicas mediante la citología cervical o test de Papanicolau, son las medidas más eficaces para detectar a tiempo un cáncer de cérvix.
En España predominan los programas de cribado de cáncer de cérvix. Se trata de un servicio de revisión ginecológica mediante citología para todas las mujeres de las diferentes comunidades. La Comunidad Europea recomienda establecer las revisiones entre los 25 y los 65 años.
PROTECCIÓN MÁS SEGURA FRENTE AL CÁNCER DE CÉRVIX
Uso de preservativo + Vacunación + Revisión ginecológica periódica

Recuerda:
Utiliza preservativo si no disfrutas de una relación estable y segura. Cumple el calendario de vacunación. Si tiene hijas o hermanas entre 9 y 26 años, infórmalas de la importancia de prevenir el VPH.

No descuides la revisión ginecológica periódica que establece tu médico, te hayas puesto o no la vacuna.
Consulta con tu ginecólogo cualquier duda que tengas.





