ACNUR reubicará a miles de refugiados centroafricanos en sitios más seguros

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, trabaja en la reubicación de miles de personas refugiadas provenientes de la República Centroafricana para protegerlas del peligro que enfrentan en las zonas aisladas de la frontera con la República Democrática del Congo (RDC); la intención es reubicarlas en sitios más seguros dentro del país.

ACNUR y la Comisión Nacional de Refugiados de la RDC (CNR) han firmado acuerdos y han comenzado el desarrollo de un sitio para 10.000 personas refugiadas en el pueblo de Modale, cerca de Yakoma, en la provincia de Ubangi del Norte. Además, se está considerando la instalación de un segundo sitio cerca de Ndu, en la provincia de Bajo Uele, pero la aprobación gubernamental aún está pendiente. De igual forma, se está en busca de dos sitios adicionales para la reubicación de personas refugiadas.

ACNUR y la CNR prepararán cuatro sitios para reubicar a cerca de 35.000 personas refugiadas, quienes vivirán junto con comunidades locales, cosecharán, asistirán a escuelas locales y recibirán otros servicios que benefician a la comunidad congolesa de acogida. El asentamiento de las personas refugiadas en comunidades locales les permitirá vivir con dignidad e independencia.

ACNUR está construyendo instalaciones nuevas de agua y saneamiento en el sitio en Modale, y tiene previsto ampliar las instalaciones sanitarias y educativas. Las localidades seleccionadas ya cuentan con servicios administrativos y judiciales, nueve escuelas primarias, una escuela secundaria y una clínica. ACNUR está reforzando los servicios e infraestructura existentes que tendrían dificultades frente al repentino aumento de llegadas nuevas.

Las autoridades de la RDC estiman que han llegado 92.000 personas refugiadas de la República Centroafricana (RCA) desde que se desató la violencia a causa de las elecciones de diciembre de 2020.

La mayor parte de las personas centroafricanas refugiadas viven al margen de los ríos, en zonas de difícil acceso, junto a comunidades de acogida cuyos recursos están extremadamente limitados. Las personas refugiadas viven en condiciones extremas: muchas duermen en albergues improvisados; muchas otras no tienen acceso a alimentos, agua potable ni saneamiento.  En ocasiones, hay hasta tres familias refugiadas viviendo en el mismo hogar junto con la familia que les dio acogida.

La atención que requieren las necesidades sanitarias es cada vez más urgente. Los equipos de evaluación sanitaria integrados por personal de agencias de la ONU, de organizaciones no gubernamentales y de la División de Salud Provincial han reportado que existe un alto riesgo de que se desate una gran epidemia de sarampión en las áreas de acogida en Ubangi del Norte. Las comunidades de acogida ya tienen conocimiento de posibles casos. El equipo de evaluación recomienda que se gestione con urgencia una campaña de vacunación en vista de que menos del 30% de la niñez refugiada ha sido vacunada. Aunado a lo anterior, se requieren medidas para prevenir la propagación de la COVID-19.

Hasta el momento, los equipos de ACNUR han registrado los datos biométricos de casi 40.000 personas refugiadas. Nuestros equipos brindan asistencia a más de 4.500 personas refugiadas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad; entre ellas, la niñez que ha sido separada de su familia, mujeres en riesgo, y personas con discapacidad o con enfermedades graves. De igual forma, brindamos apoyo a alrededor de 80 sobrevivientes de violencia sexual y de género, incluso en matrimonios infantiles. Los reportes indican que todos estos incidentes ocurrieron en la RCA.  

Las necesidades de financiación aumentan junto con aquellas de los miles de personas refugiadas que provienen de la República Centroafricana. Los fondos con los que ACNUR da respuesta humanitaria están ya en niveles preocupantemente bajos, y la presión es considerable debido a las necesidades tanto de las personas refugiadas como de las comunidades de acogida. ACNUR solicita 164,7 millones de dólares (USD) para proporcionar protección y asistencia a las personas centroafricanas desplazadas.

FUENTE

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by Eduardo Sanz