Afrontar la COVID-19

Acnur

Afrontar la COVID-19 : Escasez de espacio y recursos

Declaración Universal de Derechos Humanos, artículo 25

“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios (…)”

La distancia física, el lavado de manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico y el acceso a servicios sanitarios cruciales constituyen las principales defensas contra el avance de la COVID-19. Estos servicios básicos son fundamentales para la dignidad y el valor de la persona humana. Sin embargo, para millones de refugiados y otras personas desplazadas, dichas medidas no resultan realistas. El 85% de los casi 25 millones de personas refugiadas desplazados en el extranjero vive en países en desarrollo. Muchas viven en albergues urbanos, asentamientos o campamentos masificados y con infraestructuras sanitarias insuficientes, en los que es preciso hacer cola para utilizar letrinas comunes o conseguir agua. 

 

Afrontar la crisis

La COVID-19 ha llegado a todos los rincones del mundo, incluidos países que acogen a grandes cantidades de personas refugiadas y/o desplazadas internas. Muchas viven en zonas cuyos sistemas sanitarios ya tenían problemas para subsistir, de modo que la capacidad de efectuar tests, aislar y tratar a quienes desarrollan síntomas de COVID-19 es a menudo limitada y resulta difícil implementar sistemas de rastreo y cuarentena de contactos. 

 

Acnur

Acnur Eduardo Sanz

 

Casos de COVID-19 reportados entre poblaciones desplazadas

A pesar de que todas las poblaciones desplazadas tienen acceso al sistema nacional de atención sanitaria, el virus sigue avanzando a un ritmo alarmante.

Los hospitales y centros de atención sanitaria primariay en concreto en las gobernaciones más afectadas comunican:

 

  • grave escasez de medicamentos y suministros esenciales
 
  • falta de trabajadores sanitarios capacitados
 
  • dificultad para llegar a las personas refugiadas y desplazadas internas a través de campañas de concientización sanitaria sobre la COVID-19 
 
Incluso en aquellos puntos que no están afectados por lagunas en la prestación de atención sanitaria, las medidas de contención contra la COVID-19 han perturbado los sistemas de apoyo social, han devastado las oportunidades de ingresos y medios de vida, y han intensificado la ansiedad ante la posibilidad de contraer la enfermedad.
 
Estos problemas suponen una carga psicológica adicional para quienes ya tienen que enfrentar el estrés del desarraigo. Muchas personas, sobre todo mujeres, niños y niñas, enfrentan mayores riesgos de protección como violencia doméstica, abuso sexual y explotación. Quienes padecen problemas de salud mental presentan desafíos adicionales y muchos tienen dificultades para acceder a la atención que necesitan.  

 

 

FUENTE : pinche aquí 

by Eduardo Sanz