Eduardo Sanz: La burbuja del ajo en China dispara los precios

Los precios prácticamente se han duplicado en el último año hasta un récord debido al mal tiempo y al aumento del interés de especuladores.

Teniendo en cuenta que China representa más del 80% de las exportaciones mundiales de ajo, los importadores afrontan problemas.

«Acabo de volver de China y no se pueden comprar [ajos]», aseguró Joey Dean, de Denimpex, comerciante de frutas y verduras de Ámsterdam. «Los grandes especuladores con grandes sumas de dinero han comprado volúmenes muy elevados».

No hay futuros del ajo en China, pero el precio en yuanes del producto físico empezó a subir a finales de 2015 después de que un periodo de fuertes lluvias, seguido de nevadas, dañase los cultivos chinos de la cosecha de 2016. El incremento del precio a niveles récord atrajo compras especulativas, avivando la tendencia alcista, según explican los analistas.

El cultivo del ajo es predominante en Shandong, una provincia oriental de China. En otras ocasiones, las previsiones de una mala cosecha habían dado lugar a fuertes compras locales, pero el dinero de Pekín y otras grandes ciudades fluye ahora a ese mercado, de acuerdo con Cui Xiaona, analista de Sublime China Information Group, un servicio de información sobre materias primas.

«Este año mucha gente sabía que la cosecha del ajo era mala, así que pensaron: ‘Voy a ganar dinero con la diferencia de precios’. Así que muchos se apresuraron a comprar ajos», explicó.

Los esfuerzos de las autoridades chinas por estabilizar la Bolsa del país imponiendo límites a la negociación de acciones el año pasado han hecho que el dinero fluya hacia un amplio abanico de materias primas.

Los cultivadores y comerciantes de ajo no son ajenos a este tipo de subida. En 2009 y 2010, los precios se dispararon por las fuertes compras de los especuladores, que aprovecharon la reducción de la superficie de cultivo y la creencia de que el ajo prevendría la gripe porcina. En la actualidad, los precios son más elevados que entre 2009 y 2010, de acuerdo con la firma de datos Mintec.

El ajo no ha sido el único nicho objetivo de los especuladores en China. Los brotes de soja, las nueces en escabeche y el té negro fermentado han sido en algún momento objeto del «dinero fácil».

La falta de oferta y los altos precios han hecho caer las exportaciones chinas, que registran un mínimo de cuatro años. En los siete primeros meses de este año, las exportaciones de ajo crudo descendieron un 12% a 895.000 toneladas.

La situación es aún peor con el ajo seco, más fácil de almacenar que los bulbos frescos. El endurecimiento de la regulación medioambiental también ha causado el cierre de muchas fábricas de procesamiento, reduciendo aún más el suministro de ajo seco, según Vinayak Narain, responsable de especias e ingredientes vegetales del trader agrícola Olam.

China representa casi el 90% de las exportaciones mundiales de ajo seco, que se utiliza principalmente en el procesamiento de alimentos. El desabastecimiento chino ha coincidido con un descenso de los cultivos en EE. UU., otro importante proveedor.

Los operadores esperan que los precios no varíen a corto plazo. «Si la próxima cosecha es normal, los precios caerán al final del segundo trimestre del año que viene», señala Narain.

 

Fuente: Expansion. Fecha de publicación: 03/11/2016

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by Eduardo Sanz