Eduardo Sanz: La sequía frena la expansión del regadío valenciano

Las últimas lluvias no han acabado con la sequía. Los pantanos en la cuenca del Júcar se encuentran al 30% de su capacidad, mientras que los del Segura apenas alcanzan el 22,4%, casi 40 puntos por debajo de la media española que se sitúa en el 60,2%.

Aunque el Ministerio de Medio Ambiente decretó la situación de sequía en estas dos cuencas hidrográficas en 2015, la falta de lluvias en la Comunidad Valenciana (sequía meteorológica) se arrastra desde 2013. La superficie destinada al regadío en la C.Valenciana ha sufrido las consecuencias. En la última década este tipo de cultivos se ha reducido un 2,96%.

De hecho, la Confederación Hidrográfica del Júcar estableció el pasado mes de diciembre restricciones del 10% para el sistema Júcar y del 20% para el Turia. Las últimas lluvias han evitado que la CHJ imponga nuevas reducciones, una decisión que ha quedado pospuesta a conocer la situación en la que han quedado los pantanos tras los recientes temporales.

Según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos (Esyrce) del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, en 2017 los cultivos de regadío en la C.Valenciana comprenden 290.126 hectáreas sobre una superficie total cultivada de 642.197 (el 45,1% frente al 21,9% de la media española).

Aún así durante el pasado año se perdieron cerca de 20.000 hectáreas de superficie regada. La evolución, en este sentido, es contraria a la del resto de España donde esta modalidad de cultivos creció un 2,14% en 2017.

Riego localizado

La encuesta resalta que la evolución del regadío en la Comunidad Valenciana se ha caracterizado en los últimos años por un descenso generalizado del sistema de gravedad y la implantación del localizado. Durante la década 2007-2016, la utilización de las tradicionales inundaciones de los campos, con un uso intensivo de recursos hídricos, ha caído un 21,5%. En cambio, la fuerte inversión en la modernización de los cultivos realizada en este periodo ha permitido que procedimientos que gastan menos agua, como el goteo, se hayan extendido un 10%.

El 69,6% de la superficie regada en la comunidad utiliza sistemas localizados, mientras que el regadío de gravedad está cada vez más reducido y se encuentra por debajo del 30% del total.

Aunque está muy por encima de la media española, la Comunidad Valenciana tiene menos superficie regada que comunidades como Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Aragón. Además, durante la última década esta modalidad se encuentra en franca regresión, al contrario de lo que sucede en otras comunidades autónomas.

Fuente: lasprovincias.es. Fecha de publicación: 26/03/2018. Foto por Francisco Garcia.

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by Eduardo Sanz