Eduardo Sanz: Los agricultores advierten a la U.E. del coste de no autorizar el glifosato

Agricultores llegados de diversas partes de la Unión Euopea se reunieron con el comisario de Salud Pública y Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukatis, para avisarle del gran coste que tendrían que pagar los agricultores y consumidores de la UE si no se renovara la autorización del herbicida que contiene la materia activa glifosato.

Guy Smith, agricultor del Reino Unido y miembro de la organización NFU declaró: “La pérdida del glifosato supondría, solo para la economía del Reino Unido, unos 630 millones de euros al año y nos restaría competitividad frente a los agricultores de los países no comunitarios que tienen un buen acceso a estos productos”.

Apoyando esta declaración, el agricultor francés Christian Durlin, de la organización FNSEA, declaró: “El glifosato me permite cosechar en el momento apropiado y conseguir una producción óptima para atender la demanda de alta calidad que se requiere para las exportaciones y para seguir siendo competitivo”.

Resumiendo, el secretario general del Copa y de la Cogeca, Pekka Pesonen, insistió en que “a raíz del mandato que nos han dado por unanimidad todos los miembros del COPA y de la Cogeca, pedimos la prolongación de la aprobación del glifosato durante los próximos 15 años.

Los agricultores necesitan productos rentables y sostenibles que les permitan producir una alimentación sana, fiable y a precio abordable. Apoyamos el trabajo de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESA/EFSA), que ha realizado una evaluación positiva del glifosato, que debería tenerse en cuenta.

Por consiguiente, instamos, añadió Pesonen, a los Estados miembros a que voten a favor de la autorización, porque “sin glifosato se estaría amenazando la vida de los agricultores y se pondría en peligro la producción alimentaria, porque no existen alternativas”.

Bruselas se enreda

El comisario europeo de Salud y Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukaitis, propuso una prolongación de 12 hasta 18 meses, según indicó en una rueda de prensa, tras informar al Colegio de Comisarios de la UE sobre el estado de las conversaciones con los Estados miembros sobre el dossier del glifosato.

Andriukaitis pidió que el Comité de Expertos de este lunes 6 de junio, que se reúne para discutir el asunto una vez más, vote sobre la base de una extensión limitada de la aprobación actual, hasta que la Agencia Europea de Químicos (ECHA) que es, según Andriukaitis, quien tiene la última palabra, emita su informe sobre el asunto y “despeje las dudas que quedan”.

El comisario indicó que en caso de que no haya acuerdo, “habrá que llegar hasta el Comité de Apelación y, si no, la CE tendrá que decidir cómo avanzar”.

El comisario europeo de Salud y Seguridad Alimentaria recalcó que “los Estados miembros ya no tendrán elección, pues la autorización expira el 1 de julio. Y si no hay una extensión, tendrán que retirar las autorizaciones de productos contra plagas que contengan glifosato de sus mercados”, añadió. Aunque, dijo Andriukaitis, “la expectativa es tener mayoría y que todos los Estados miembros lo asuman su responsabilidad”.

El comisario dejó claro que los países “no están obligados” y que “los que no quieran utilizar productos basados en glifosato pueden restringir su uso, por lo que no necesitan escudarse en la decisión de la CE”.

Andriukaitis señaló que “el procedimiento de autorización de la UE de pesticidas es el más estricto del mundo, se tarda años en realizar evaluaciones científicas antes de que se apruebe una sustancia activa se apruebe o renueve a nivel de la UE”.

Más allá de “estas medidas inmediatas”, añadió, la Comisión Europea está preparando “una segunda decisión” para revisar las condiciones del uso del glifosato. Y en ella recomendará la prohibición del coformulante (principio no activo en pesticidas) PAO-taloamina en los productos que usan glifosato; minimizar el uso de esta sustancia activa en parques públicos, terrenos de recreo para niños y jardines, así como minimizar el uso de glifosato antes de las cosechas (precosecha).

A pesar de la opinión negativa de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer y de la Organización Mundial de la Salud, que lo incluyó en su lista de posibles cancerígenos, el pasado noviembre la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESA-EFSA) concluyó que no hay evidencias científicas del vínculo entre el glifosato y esa enfermedad.

Por su parte, la organización conservacionista, Greenpeace, pidió a la CE “la aplicación de estrictas restricciones para limitar la exposición humana” a esta sustancia, y lamentó que sea cual sea el tiempo de prolongación del permiso “la misma cantidad será rociada” en parques o cultivos y “los niveles de glifosato en nuestro cuerpo no cambiarán”.
Fuente: agronegocios.es. Fecha de publicación: 06/06/2016

by Eduardo Sanz