Eduardo Sanz: La sequía y el calor amenazan a los cultivos de secano y regadío

Las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA han mostrado su preocupación por la ola de calor, tras meses de sequía.
A los efectos que la falta de lluvias ya ha provocado en herbáceos de secano (como cereales) se suman ahora  los temores por el impacto en cultivos como olivar, viñedo o frutos secos, porque “quedan pocas reservas de agua”, según ha explicado José Carlos Caballero, de los servicios técnicos de Asaja.
Las campaña de vendimia o recolección de estas producciones tiene lugar en otoño, y las perspectivas son negativas, si no llegan las precipitaciones.
En cuanto a las zonas de regadío, el representante de Asaja ha mencionado la situación de “prealerta” y el riesgo que la falta de reservas hídricas supone para cultivos como los cítricos.
Aunque la preocupación es general en todo el país, la situación es más “llamativa” en el oeste, en Castilla y León, y en áreas desde “Castilla-La Mancha hacia el norte”, si bien en Andalucía oriental también hay temores por el olivar, según Caballero.
El presidente de COAG-Murcia, Miguel Padilla, ha apuntado que el calor en el sureste (Almería, Murcia o Alicante) es similar al del año pasado, y que el secano “aguanta más que la media nacional”, pese a pérdidas “habituales” en cereal, pero en el regadío se avecina “un problema grandísimo” si sigue sin llover.
 
En secano y regadío
“Es tal el desastre que pocos recuerdan una situación tan trágica en el campo español (…) Habitualmente un año de mala cosecha en secano era buena en regadío y viceversa, pero este podría ser negativo en todos los sectores”.
UPA ha mencionado la preocupación entre productores de tomate para industria -porque no saben cómo reaccionarán las plantas al calor ahora que cuaja la flor- o en frutales, porque las altas temperaturas aceleran el proceso y “se les agolpa” el producto, con la consiguiente bajada de precios.
UPA ha citado pérdidas en cereal -que en Castilla y León llegan al 70 % y en Castilla-La Mancha al 40 %-, los daños en leguminosas -del 70 % en Castilla y León o del 50 % en Madrid-.
Otro problema añadido en el norte está relacionado con las altas probabilidades de incendio, debido al calor y la gran cantidad de material inflamable acumulado en muchos bosques, según UPA.
Fuente: efeagro.com. Fecha de publicación: 20/06/2017
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by Eduardo Sanz